
A la luz del modelo elegido, y al margen del diseño futuro del complejo, la «discutible» necesidad de crear «otro» espacio polivalente en la capital alavesa o el peso de lo congresual frente a lo artístico, consideran que «se va a dejar pasar la oportunidad de hacer un equipamiento para todas las manifestaciones escénico-musicales». «Quizá», agregan, «utilizando el argumento de la carestía».
Los pedagogos y estudiantes critican, asimismo, que los técnicos y el equipo de gobierno hagan hincapié en la excelencia acústica «como alternativa a lo que no va a ser -un lugar habilitado para acoger espectáculos con grandes exigencias técnicas-». Replican, a este respecto, que «todos los equipamientos de estas características que se han hecho o se hacen en el mundo cuentan con un estudio exhaustivo de sus futuras condiciones de sonoridad y con un gran esfuerzo inversor para lograr la mejor respuesta del sonido. Otra cosa es que los resultados acompañen», dicen.
«desviar la atención
Por ello, creen que anunciar «como excepcional algo que es habitual», y «garantizar algo impredecible al cien por cien» es una forma de «intentar desviar la atención» de lo que juzgan verdaderamente importante. «Y es que Vitoria necesita de una vez por todas el equipamiento que la música se merece, un proyecto con amplitud de miras, basado en un proyecto artístico y hasta ahora inexistente que conjugue calidad, audacia y continuidad».
Los miembros del conservatorio que han suscrito el documento concluyen con una exigencia, que el proceso paa alumbar el palacio de congresos y de la música se acometa con «sensatez, ambición y profesionalidad».









