
LOS DATOS
LOS DATOS
Sobre las nueve y media de la mañana, «una persona con mala pinta» entró en la oficina, ubicada a la altura del número 32 de la Avenida Santiago, en Judimendi, y se acercó al mostrador, según relató a EL CORREO una empleada de la entidad. Su primera impresión resultó ser cierta. El hombre sacó a continuación una pistola, que más tarde se supo que era simulada, y ordenó que le entregasen todo el dinero de la sucursal.
Los trabajadores trataron de calmar al atracador, «que parecía toxicómano y poco profesional», y le explicaron que del dispensador de dinero tan sólo se pueden extraer pequeñas cantidades a la vez.
El asaltante pidió entonces a los empleados que se encerrasen en el almacén y no saliesen de allí hasta que se hubiese ido. Así lo hicieron. «Fueron 15 minutos de infarto, todavía me tiemblan las piernas», detallaba la trabajadora horas después del robo.
El asaltante logró reunir 1.400 euros y emprendió la huida a pie. Rápidamente, los empleados llamaron a la central de seguridad de la CAN y dieron la voz de alarma.
Tras tener conocimiento de lo sucedido, la Ertzaintza estableció un dispositivo de búsqueda, que poco después dio resultado.
Antecedentes
Una patrulla echó el guante al sospechoso en las inmediaciones de un centro comercial. Se trata de R.T.H., de 45 años, que cuenta con antecedentes policiales. En el momento de su detención, llevaba parte del dinero sustraído y una pistola simulada.
Con el de ayer, son dos los atracos a una entidad financiera perpetrados en Vitoria en menos de cuatro días. Dos personas asaltaron el viernes a punta de pistola una sucursal de la Caja Rural de Navarra en Portal de Villarreal y se llevaron 2.000 euros. También en este caso, la Policía vasca localizó y arrestó a los asaltantes pocas horas después.









