
LAS CITAS DE 2008
En esta nueva cita con el azar, en torno a 6.500 ciudadanos optarán a unas 500 casas de nueva construcción en los barrios de Salburua y Zabalgana. Los jóvenes entre 27 y 35 años volverán a tener prioridad sobre el resto de demandantes.
En total, el Consistorio prevé adjudicar este año un paquete de alrededor de 1.500 pisos. Lo hará en tres citas previstas para abril, septiembre y diciembre.
El tema de la vivienda centró ayer buena parte de la actividad municipal. No sólo en lo concerniente a fechas de sorteo, sino también en lo que se refiere a la fórmula de adjudicación. La Corporación aceptó la propuesta de EA para debatir la posibilidad de sustituir «la lotería» de los sorteos por un sistema de puntuación por baremos. Para ello, acordaron dedicar el consejo del próximo 13 de marzo de Ensanche 21 -la sociedad municipal que se ocupa de adjudicar los pisos protegidos- a discutir sobre esta cuestión en una sesión monográfica.
Patxi Lazcoz adelantó su cautelosa postura sobre este cambio, que, recalcó, no afectará al calendario previsto para este año. «Es un tema muy complejo porque si, por ejemplo, aplicáramos más puntos a los núcleos familiares con más miembros, perjudicaríamos a las personas que optan solas a una vivienda», explicó. Agregó, en este sentido, que «sería más razonable introducir ese nuevo método cuando el número de demandantes se sitúe en torno a 1.300 y todavía estamos muy por encima» .
Garantizar el mismo coste
El regidor socialista anunció, además, que el Ayuntamiento reconsiderará que las cooperativas vuelvan a construir viviendas protegidas, como propuso ayer EB. El Consistorio decidió poner coto a esta actividad después de la polémica del sobrecoste de 354 viviendas de Mariturri, en Zabalgana, promovidas por empresas de economía social.
Lazcoz expresó su disponibilidad a estudiar el asunto, si bien adelantó que será «complicado». «Las viviendas impulsadas por cooperativas en suelo municipal no pueden costar a los ciudadanos más caras que las de gestión municipal. Por eso, hace falta un sistema que lo garantice», afirmó.









