
LOS DATOS
El diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga, considera que estos resultados sitúan al territorio «en niveles equiparables a los países punteros de Europa». Y eso a pesar de que no todos los datos son positivos, ya que la 'montaña' de desperdicios que generan los ciudadanos sigue creciendo. El año pasado aumentó un 3,5% de forma desigual: la bolsa de basura doméstica se incrementó un 1% y los desechos industriales y comerciales, un 9,2%. El responsable foral cree que esto obedece en parte a que ahora se contabilizan mejor estos residuos, que antes se confundían con los domiciliarios. Aun así, serán necesarios «garbigunes industriales» y otros recursos en los parques empresariales -la normativa depende del Gobierno vasco- para mejorar estos resultados.
La buena noticia es que el incremento en la producción de basura «ha sido absorbido por la recogida selectiva. El reciclaje ha ido ganando terreno de forma sostenida y creo que ya ha tocado techo», afirmó Madariaga, que agradeció «el esfuerzo y la sensibilidad» de los ciudadanos. «Será muy difícil lograr mejoras significativas hasta que se pongan en funcionamiento las nuevas infraestructuras previstas», dijo.
Licencias para Zabalgarbi
Estas instalaciones son la planta de compostaje que se construirá junto al vertedero de Artigas y la de tratamiento mecánico biológico, cerca de la incineradora. Ambos proyectos requieren modificaciones urbanísticas, por lo que ya se está elaborando un plan especial. La de compostaje ya cuenta con proyecto constructivo y se espera iniciar las obras a finales de este año, mientras que la otra, inspirada en el modelo alemán, es más compleja y requiere todavía año y medio de trámites. Se espera que empiece a funcionar en 2011.
El tratamiento mecánico biológico comienza con la recuperación de todos los elementos aprovechables de la basura mediante filtros, imanes y otros medios mecánicos. El resto se introduce en túneles de hormigón donde se acelera su fermentación, y al final del proceso el volumen de los desechos se ha reducido a la mitad. Lo que queda se traslada a la incineradora. La segunda línea de Zabalgarbi es la tercera infraestructura prevista en el plan foral de residuos y se encuentra en la primera fase de una larga tramitación. Se pondrá en marcha, según las previsiones más optimistas, en 2012.
Madariaga explicó que la ampliación de Zabalgarbi se destinará a residuos «secundarios», que ya hayan recibido un tratamiento como el mecánico-biológico. Ezker Batua reiteró ayer que mantiene su rechazo frontal. «No va a haber licencias urbanísticas para la segunda línea mientras EB continúe en el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Bilbao», advirtió el apoderado Jonathan Martínez. «Todos esperamos que ocurra lo mismo que con la primera, se dejó pasar el tiempo y se concedió por silencio administrativo», le replicó la socialista Nieves Terán.
El diputado eludió la polémica y se limitó a recordar que las licencias «son actos reglados». El plan aprobado por las Juntas Generales prohíbe el vertido de los residuos «crudos» -sin tratamiento previo- para 2016, una obligación que también vincula al Ayuntamiento de Bilbao. Los vertederos son «la última opción», recalcó Madariaga. Sólo con la reducción del depósito de basuras en 2007 «se han evitado 34.607 toneladas de metano, o sea, 728.000 de CO2», emisiones que contribuyen al efecto invernadero.





