
Se trata, sin embargo, de dos actuaciones puntuales. El equipo municipal de gobierno no dispone aún de un 'planning' concreto de trabajo. Técnicos del Departamento de Vía Pública ultiman el pliego de condiciones para contratar, mediante un concurso público, a la empresa que se ocupará en exclusiva de pasar revista y mejorar las áreas infantiles.
Esa firma se convertirá en una 'brigada de acción inmediata' específica para estos rincones lúdicos, a imagen de las otras que existen y que se ocupan de reparar baldosas sueltas u otros pequeños desperfectos que se producen en el casco urbano. El Gabinete Lazcoz ha previsto en el presupuesto de este año destinar una partida de 300.000 euros a ese fin.
Tendrá un trabajo duro por delante. No en vano, el pasado otoño EL CORREO se hizo eco de las críticas lanzadas a este repecto por asociaciones vecinales, recorrió cuarenta rincones de juego y constató que casi la mitad de ellos presentaba algún tipo de deficiencia. O bien algunos columpios estaban averiados o carecían de protección y había elementos rotos, o el suelo no había sido sustituido por uno de caucho o de goma para amortiguar las caídas.
Oxidados y 'tullidos'
En concreto, de los dieciocho recintos mal conservados, nueve carecían de alguna barra o parte del juego, y, además, estaban en parte oxidados. Además, tan sólo uno de cada cuatro parques de los cuarenta estudiados contenía un cartel visible indicador de la edad de los niños que pueden utilizarlos.
El que más destacaba por su penoso estado era, sin duda, el que se encuentra frente a la residencia de Arana. Y es que luce todavía columpios de hormigón y hierro. También reclamaban un repaso a conciencia otras áreas de diversión, como las emplazadas en los parques de Arriaga, del Norte, de los Echanove y del Prado.









