
LOS DATOS
-¿Cómo surgió la idea de crear una sección de veteranos en Narruzko Zezen?
-Algunos de los que nos fuimos echamos de menos Narruzko Zezen, y también teníamos la necesidad de actuar en las Jornadas de Eibar. Por otra parte, pretendemos reactivar a la gente que formó parte del grupo para que en años sucesivos se convierta en una sección fija de las Jornadas de Teatro. Propusimos esta idea a Juan Ortega y nos apoyó.
-Presentáis 'Mandíbula afilada', de Carles Alberola. ¿Qué tipo de obra es?
-Es comedia. Tiene un texto muy inteligente, tiene mucha magia, y muchas sorpresas. Trata sobre el mundo de los deseos, de los sueños, de la lucha por conseguirlos. Nuestro objetivo es que el público pase un rato entretenido y salga con una sonrisa del teatro. Es una obra que gusta mucho a la gente joven, porque tiene muchos gags, a medio camino entre el club de la comedia y el teatro del absurdo.
Dos actores
-¿Por qué elegisteis este texto?
-Es una obra que tanto a Rubén Gallardo, la otra mitad creadora del montaje, como a mí, nos encanta. La descubrimos cuando participó hace ocho años en las jornadas de teatro, interpretada por el propio autor de la obra, Carles Alberola. Nosotros estábamos entonces en Narruzko Zezen, y aquel montaje nos impactó.
-Rubén y tú sois los únicos actores encima del escenario en este montaje. ¿Supone una gran responsabilidad que todo el peso de la obra recaiga en vosotros dos?
-Sí, pero hay que tomárselo como un reto. El truco es, y sirve para todos los que empiezan en el mundo del teatro, saberse bien el texto, trabajarlo. Eso te da una enorme seguridad, incluso en el caso de tener que improvisar. Además, tanto Rubén como yo confiamos mucho el uno en el otro, lo cual ayuda bastante.
-Dejaste Eibar en el año 2000 y te marchaste a vivir a Madrid. ¿Era tu objetivo seguir vinculada al mundo del teatro?
-Sí. Una de las razones por las que me trasladé a vivir a Madrid fue la de perfeccionar todo aquello que había aprendido durante el tiempo que estuve en Narruzko Zezen. Desde mi llegada a la capital, siempre he estado vinculada al teatro, y he trabajado tanto con compañías profesionales como aficionadas. Ahora, Rubén y yo estamos en período de gestación de nuestra propia compañía de teatro, Orión Teatro, con el apoyo de la Asociación Cultural Alfares, de Madrid. Digamos que gracias a esta asociación hemos podido poner en marcha 'Mandíbula afilada', y estrenarlo en la capital el pasado 11 de enero.
-¿Qué supone para ti volver a actuar a tu ciudad natal?
-Estamos encantados de que se nos haya dado la oportunidad de volver a las jornadas de teatro de Eibar. Al mismo tiempo, estamos nerviosos, emocionados. La tensión será diferente a cuando actuamos en otras ciudades. En Eibar estaremos más arropados, con familiares y amigos.





