
El operativo de rescate se puso en marcha el martes, coincidiendo con el primer día de temporal de nieve y granizo, que afectó al norte peninsular durante dos jornadas y dificultó las tareas de búsqueda. La pista de Javier Ruiz, que vestía con ropa de montaña y una chaqueta verde en el momento de su desaparición, se perdió un día antes. Al parecer, había salido de su domicilio «tras dejar una nota de despedida», según algunas fuentes.
Dos técnicos de emergencias, uno del Gobierno vasco y otro de la Junta de Castilla y León, coordinaron el dispositivo de búsqueda, integrado por agentes de la Guardia Civil, la Ertzaintza y miembros de la DYA y voluntarios. Un helicóptero peinó el Condado de Treviño y los montes colindantes sin éxito. Además, participaron unidades caninas y especialistas en buceo de ambos cuerpos de seguridad, que rastrearon las numerosas balsas de agua de la zona sin resultados.
Los trabajos culminaron ayer al mediodía, cuando el operativo encontró el cadáver de Javier Ruiz. La Unidad de Apoyo Psicológico de la DYA tuvo que atender más tarde a los familiares para ayudarles a sobreponerse ante la tragedia. Los allegados quisieron agradecer a través de EL CORREO el trabajo realizado por los equipos de rescate y los voluntarios.
Conmoción
La noticia de la muerte de Javier Ruiz conmocionó ayer a la sociedad treviñesa. No en vano, era una persona muy conocida en la comarca. Vitoriano de nacimiento, Ruiz se trasladó a vivir a Arrieta, localidad de origen de su mujer, hace 20 años. Hombre de izquierdas -militó en ESK y fue miembro fundador de la Radio Libre Hala Bedi de la capital alavesa y de la agencia de información Tas-Tas-, se incorporó entonces al incipiente movimiento social que daría lugar a la creación de la plataforma UDA-Treviño, colectivo que reivindica la integración del condado en Álava. Su compromiso le llevó a realizar una huelga de hambre para sensibilizar a las instituciones y los vecinos sobre esta cuestión.
Si bien era electricista de profesión, en Arrieta se dedicó a trabajar en tareas ligadas con la naturaleza y el medio ambiente. En concreto, hacía pan ecológico e impulsó la difusión de compostadores de basura en el medio rural. En verano colaboraba, además, en las campañas contra incendios, según recuerdan numerosos vecinos.
En Vitoria se le conoce por su labor sindical en la antigua Forjas Alavesas y su participación en el movimiento obrero del 3 de Marzo, así como por su colaboración con entidades solidarias.
La labor social del fallecido era intensa. Ruiz ayudó a poner en marcha diversos proyectos de desarrollo en Guatemala, liderados por la ONG Paz y Tercer Mundo. Además, era miembro de asociación de Amigos del Pueblo Saharaui.






