Estos residentes iniciaron un litigio con el Consistorio porque consideraban que los edificios proyectados para esa manzana estaban «demasiado cerca» de sus casas, y, por esa razón, acudieron a los tribunales.
Los técnicos municipales llegaron a encontrar hasta 270 deficiencias en el proyecto de urbanización. Pese a que ese documento se redefinió casi por completo, los vecinos han presentado varias alegaciones. Tras ser desestimadas, el Gabinete Lazcoz aprobó ayer el texto de forma definitiva en una Junta de Gobierno Local extraordinaria. Ahora espera el permiso del juez para reiniciar las obras «cuanto antes».









