
Los coches que transiten por la zona tendrán, además, que pasar a una velocidad «conveniente», según adelantó el edil, que no concretó cuál será el límite que se establecerá. Y es que la seguridad de los peatones es una de las cuestiones que «preocupa» al Consistorio, sobre todo cuando el metro ligero esté en marcha.
La instalación de la barandilla de trenzametal, similar a la situada frente al colegio Marianistas, se llevará a cabo en «breve», confirmaron fuentes municipales. El Ayuntamiento ya ha iniciado los trámites para adquirirla.
Para evitar sustos innecesarios, el equipo de gobierno estudia, asimismo, ordenar la zona donde suelen aparcar los padres que llevan a sus hijos al colegio.
Esteban aseguró que las obras del tranvía «avanzan a buen ritmo y en los plazos previstos». En concreto, anunció que para el día 25 de marzo habrán concluido los trabajos de instalación de las vías que afectan a María Magdalena.
A continuación, los operarios comenzarán la tercera fase del entorno de la plaza de Lovaina. Se trata del empalme de la calle Sancho El Sabio con Ramiro de Maeztu, vía que ya se encuentra conectada con la calle Magdalena. Las labores en este sector de la rotonda son complejas, por lo que su ejecución se alargará durante cerca de mes y medio.
Cierre al tráfico
Las obras del metro ligero provocarán mañana el cierre al tráfico de buena parte de la calle General Álava. Y es que el hormigonado de un tramo de la plataforma del tranvía, entre el número 20 de esta arteria y la calle Dato, imposibilitará la circulación de los vehículos.
Los dos extremos de General Álava quedarán en fondo de saco y doble sentido. Así se accederá desde la calle Independencia, para el tramo más cercano a Fueros; y desde San Antonio para poder llegar al garaje del número 10 de General Álava. Las líneas de los autobuses urbanos deberán ser desviadas por Ortiz de Zarate, Florida y San Antonio, aunque permanecerán en servicio las paradas actuales.









