Los miembros de este colectivo argumentaron que la Rioja Alavesa es una de las regiones de la provincia que menores extensiones de vegetación natural posee. «Están además en muy mal estado de conservación y muy castigadas por el fuego y por la presión de los distintos tipos de cultivo. La poca vegetación que queda se localiza en algunos barrancos de difícil acceso», destacaron.
Este grupo detalló que la comarca de la Rioja Alavesa es uno de los lugares del País Vasco que mayor índice de erosión de suelo presenta. Por este motivo, desde Ekologistak Martxan calificaron de «delito medioambiental que se haya elegido una de las escasas zonas de carrascales y romerales que queda en la comarca».
Tampoco les convencen en absoluto las conducciones de agua del proyecto del regadío. Los ecologistas aseguraron que esta construcción atraviesa un barranco donde nidifican especies de aves catalogadas. «Pedimos al Departamento foral de Medio Ambiente que paralice estas obras ya que no hay un hábitat alternativo para la fauna», exigió este colectivo.









