
Después de haberse perdido varias jornadas, el segundo capitán rojillo ya entrena con el resto del equipo, aunque aún no lo puede hacer al cien por cien, sobre todo los ejercicios que impliquen esfuerzos bruscos.
«Los ejercicios de mucha intensidad, como multisaltos, golpeos o los específicos de fuerza, aún no los puedo hacer porque me hago todavía daño al forzar y debo ir con más calma que el resto de mis compañeros», explica.
En todo caso, parece asegurado que después del parón liguero de Semana Santa el jugador el centralo podrá vestirse de nuevo de corto para defender los colores del Mirandés. Eso sí, ahora que su lesión parece completamente encarrilada, Rodri tuvo que retirarse ayer de los entrenamientos después de sufrir un pinzamiento en la espalda que le impidió continuar. Deberá estar al menos un par de días bajo vigilancia.
«Estaba en carrera y me dio un fuerte tirón en la espalda que no me dejaba seguir ejercitándome, así que me retiré de los entrenamientos. Ahora tendré que estar con cuidado uno o dos días más, pero no es preocupante y además no tiene nada que ver con mi lesión, así que en ese sentido estoy tranquilo», aseguraba.
Por su parte, Ateca continúa con su plan de rehabilitación para recuperarse de la contractura en su gemelo izquierdo.





