
Pero, ¿engorda o no? El autor tiene la respuesta: «Engorda como todo. El melón es la fruta con menos calorías de todas, pues yo tengo una paciente que engordó dos kilos comiendo melones. Se comía seis al día», relata el especialista, que ayer visitó Vitoria invitado por Artepan para pronunciar una conferencia dentro de las actividades que están realizando para celebrar sus bodas de plata.
«En realidad, media barra de pan son 220 calorías, lo equivalente a dos yogures», revela Félix. Los pacientes que acudían a su consulta y querían perder peso prescindían del pan y el médico no lo entendía. «El engaño radica en que el pan nos hace retener líquido. Así, por cada gramo de glucógeno se acumulan dos gramos de agua. De forma que cuando dejamos de comer pan, el organismo vacía esos depósitos arrastrando con ello el agua que tenía acumulada. De este modo se pierde, claro que se pierde peso, pero no grasa», aclara el especialista.
«El pan engorda porque lo utilizamos para untar mantequilla, para hacer bocadillos, para hacer migas en la leche...», explica. «Ganar o perder peso nunca es sinónimo de estar más o menos gordo, es una argucia que utilizan ciertas casas comerciales para captar clientela. Te dan una pastilla que te tiene todo el día en el baño, pierdes peso, claro, pero pierdes agua. Por eso luego lo recuperas tan rápido», razona.
«Las dietas milagro están haciendo mucho daño porque cuando dejas de tomar hidratos de carbono tu organismo tira de tu masa muscular y eso hace que te debilites. Las dietas de adelgazamiento deben de ser muy lentas para que el organismo se vaya adaptando a la situación», sentencia el doctor.









