
FINCA REVALORIZADA
La petición de licencia de actividad para el complejo de restauración con un anexo recreativo, solicitada por la sociedad Bemapa CB, vuelve a abrir el plazo administrativo de exposición al público, un trámite que paralizó hace un año el anterior proyecto. En aquella ocasión, se rechazó el diseño del inmueble, al tiempo que el local de baile fue cuestionado por la junta administrativa del pueblo. Y es que los técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento estimaron que no encajaba en el entorno rural del sur de Vitoria.
Al igual que entonces, la edificiación de nueva planta se considera un añadido a la mansión de los Knörr, que fue adquirida por los hosteleros. Ahora, sin embargo, consta de un semisótano y una planta, frente a las dos previstas con anterioridad. Parte de los 2.880 metros del semisótano se destinan a albergar un aparcamiento de 56 plazas, una decisión que ha obligado a reducir la superficie destinada a la discoteca. Los promotores estiman que su proyecto encaja en la norma municipal de establecimientos de hostelería, por lo que es admisible en la zona rural del municipio.
La alcaldesa de la localidad, Cristina Ortiz de Urbina, ha vuelto a expresar su rechazo al nuevo uso del inmueble y ha anunciado que el pueblo volverá a presentar alegaciones contra la sala de música, ya que el nuevo documento la califica como «disco bar». También considera que, pese a los cambios, el proyecto no encaja en la zona, por lo que, a su juicio, no se le debe conceder la licencia.
Plan inmobiliario
La iniciativa hostelera de Lasarte se enmarca en un plan inmobilirio presentado por los promotores al Consistorio vitoriano hace diez años, cuando se elaboraba el nuevo Plan General. En 2000 consiguieron que la documentación destinada a ordenar el crecimiento de la ciudad incluyera la recalificación de los 49.000 metros cuadrados de jardín que rodean a la mansión de los Knörr
Así, se hicieron con el derecho a habilitar suelo urbano para veintidós chalés a cambio de reformar la mansión y destinar parte de su espacio a una escuela de restauración. En la actualidad, ya han urbanizado las parcelas para las casas unifamiliares. Algunas ya están vendidas a un precio de más de 6.000 euros por metro.
A partir de ahora, los hosteleros deben ejecutar la rehabilitación que ofrecieron a cambio de lograr la recalificación que obtuvieron en 2.000.









