
Ambos son buenos ejemplos de la complejidad de los trámites administrativos a los que se enfrentan las administraciones para dar inicio material al proyecto de la línea de alta velocidad. El tramo Escoriatza-Aramaio, de 5,6 kilómetros, salió a concurso y fue adjudicado hace exactamente un año, con un plazo de ejecución de treinta meses. El Escoriatza-Legutiano (subtramo segundo), de 2,4 kilómetros, se encargó en diciembre de 2006, con 45 meses de plazo, un largo periodo que responde que incluye el segmento final del túnel de Albertia, el más extenso de la red y el único de dos tubos.
En ambos casos, los plazos originales marcados para el fin de obra serán imposibles de cumplir, ya que ni siquiera se dispone aún de la titularidad pública de los terrenos donde irá la plataforma y sus usos asociados. Fomento pretende cerrar los acuerdos de expropiación a mediados de abril con los propietarios de las 111 fincas afectadas. Se les ha convocado los días 15, 16 y 17 para el levantamiento de las actas previas de ocupación. La demora entre el momento de adjudicación de las obras y el de disponibilidad de los terrenos parece ser también la causa del retraso en los tramos cuya ejecución se anunciaba para este mes de marzo.
Sondeos en Ordizia
Fomento -responsable de la construcción de la 'Y' en Vizcaya y Álava- selló las expropiaciones del Amorebieta-Lemoa a principios de mes, con la confianza de iniciar en apenas quince días los trabajos sobre el terreno. No ha sido así, lo mismo que el Gobierno vasco no ha podido cumplir su intención de arrancar en el primer trimestre del año las obras entre Ordizia e Itsasondo. En la primera de las dos localidades se han efectuado sondeos estos días, aunque de momento el Ejecutivo vasco guarda silencio sobre el momento previsto para que arranquen los trabajos.
El único tramo en obras, el que enlaza Arrazua Ubarrundia y Legutiano, en Álava, también parece afectado por los retrasos. Las obras, de haberse iniciado el mismo día de su adjudicación, deberían estar terminadas mañana mismo, pues se encargaron en 30 de marzo de 2006 con un plazo de 24 meses. La demora en las expropiaciones, complejas por el alto número de propietarios afectados y por las negativas a alcanzar acuerdos amistosos, hizo que arrancarán en septiembre. De todas formas, no parece que los dos años de plazo puedan ser cumplidos a tenor de lo realizado hasta ahora. Diversas fuentes indican que, al menos, se prolongarán hasta entrado 2009.







