La decisión no ha pillado de sorpresa al Gabinete Agirre, que conocía el asunto desde el último año de mandato del popular Ramón Rabanera. Fue entonces cuando el Ministerio de Fomento informó a la Diputación de que el trazado del tren atravesaba el edificio por lo que no cabía otra alternativa que el derribo. La solución, por tanto, pasa por la construcción de un nuevo edificio en los aledaños del todavía en uso, ubicado en la primera parte del trazado del tren, según se sale de Vitoria en sentido Bilbao.
El propósito de la Diputación es iniciar con la mayor brevedad la construcción del nuevo centro -a priori, antes de que finalice el año- para que pueda acoger a los menores una vez se dé luz verde a la demolición del actual.
Otro de los aspectos que aún queda por cerrar es la financiación del futuro centro. Aunque la institución foral es parte afectada por la expropiación de los terrenos, tendrá que desembolsar parte de los costes. El Departamento de Administración Foral ya ha reservado, de hecho, una partida plurianual de 3 millones de euros hasta 2010.
De 12 a 18 años
Las instalaciones de Sansoheta están concebidas para la acogida de ocho adolescentes en «situación de desprotección grave» de entre 12 y 18 años. Además, posee un servicio de centro de día con capacidad para cuatro chicos. El servicio está gestionado por la asociación Izan. Sin embargo, el Departamento de Política Social acaba de sacar a concurso público su gestión con un presupuesto de un millón de euros. El centro cuenta con una plantilla de una veintena de profesionales, donde los educadores y cuidadores copan el 80% de las plazas.









