La última palabra la tendrá el Órgano de Coordinación, como así lo han consensuado las tres diputaciones con el propósito de lograr la armonía fiscal. Además del porcentaje, también deberán decidir sobre el cómo. Y es que Guipúzcoa ha manifestado su intención de que sólo se deflacten los tramos más bajos de renta.
Por ello, la reunión de este mes se antoja clave para esclarecer, por ejemplo, cuándo la mayoría de los contribuyentes y jubilados empezarán a notar una menor presión fiscal, que comenzaron a sentir de manera encubierta en enero, cuando saltaron de escala en al menos un punto en las retenciones mensuales que practica el fisco.
Mientras llegan las decisiones y se concretan plazos, el PP advirtió ayer de que los «meses pasan y los trabajadores siguen sufriendo esta subida de impuestos». Lo hizo en las Juntas Generales alavesas, donde su portavoz, Javier de Andrés, estimó en «370 euros» la subida anual de esta medida.
Por contra, tanto el PNV como el PSE-EE se ciñeron al discurso defendido en las últimas semanas para reiterar que será el Órgano de Coordinación Tributaria el que decidirá qué hacer una vez se analice la «evolución económica de los primeros meses del año». Desde EA, socio del PNV en el Gobierno foral, su portavoz, Lauren Uria, apuntó otra hipótesis: esperar a junio para conocer los resultados de la campaña de la renta. Este extremo parece descartado ya que las haciendas tomarán como referencia el primer trimestre del año.





