
LA NUEVA EJECUTIVA
De inmediato se cumplió el resto del guión pactado por ambas formaciones. El presidente del Araba buru batzar (ABB) del PNV, Iñaki Gerenabarrena, fue nombrado por Rojo como nuevo vicepresidente primero, «con responsabilidades ejecutivas, pero no ejecutivo», según precisó, y con mando sobre la codiciada obra social. El vicepresidente segundo es el peneuvista Alfredo de Miguel, diputado alavés de Entidades Locales y 'mano derecha' de Gerenabarrena. Y el tercero, el economista del PSE Javier Lasarte.
La comisión eligió también a la nueva ejecutiva de la entidad. Por once votos a favor (de jeltzales, socialistas y CC OO) y cinco en contra (del PP), estará formada por tres representantes del PNV, dos del PSE, 1 del PP y 1 de Comisiones, en nombre de los trabajadores.
Derivaciones
Estos nombramientos cierran el convulso proceso de renovación de la Vital, históricamente politizado, como en el resto de las cajas de ahorros de España, pero es probable que nunca de forma tan manifiestamente atrevida. Un cierre con derivaciones porque, finalmente, el secretario general de los populares alaveses, Iñaki Oyarzábal, confirmó ayer que su partido impugnará ante los tribunales el desarrollo de la asamblea de la Vital del domingo, en la que se dio el placet a Rojo para ser reelegido por cuatro años más pese a llevar 16 en la cúpula de la caja.
«Vamos a impugnar la asamblea del domingo, y por tanto los acuerdos que se adoptaron en ella, porque fue absolutamente irregular y lamentable. Una sucesión de graves tropelías», manifestó el político popular. A su juicio, además de «no respetarse el veredicto de la comisión electoral» contra Rojo, se usó un sistema de votación «que debió inventarse el presidente, porque la comisión no había aprobado ninguno, pese a que es preceptivo». Ello derivó en «una votación kafkiana, con papeletas diferentes, sin secreto de voto, algo -enfatizó- absolutamente inadmisible».
Los populares estudian también pedir la comparecencia del Gobierno vasco ante el Parlamento para que se pronuncie sobre el proceso. Algo que el representante del Gabinete Ibarretxe en la comisión de control -que tiene voz pero no voto- ha evitado cuidadosamente, pese a la fenomenal bronca que se produjo el pasado jueves.
«Si la asamblea es nula de pleno derecho, supondría que no se ha producido la elección de Rojo como miembro del consejo de administración y, por tanto, también sería nulo su nombramiento de hoy (ayer para lector) como presidente», agregó.
El PNV juega fuerte
Tanto Rojo, como Gerenabarrena eludieron ayer entrar a polemizar con el Partido Popular. El reelegido presidente tampoco quiso hablar del proyecto de fusión de las cajas vascas, por la que su nuevo 'número dos' ha confirmado que va a trabajar, también desde la cúpula de la Vital. «De lo que hay que hablar ahora es del crecimiento de cada entidad. Luego ya se abordará lo que haya que abordar desde la transparencia y el consenso, teniendo siempre en cuenta que los alaveses serán los que digan cuál será el futuro de la caja», reflexionó Rojo.
Esta es la segunda ocasión en la que el PNV coloca a su líder en Álava al frente de la Vital. La primera fue a mediados de los años 90 con José María Gerenabarrena, por cierto tío del actual líder jeltzale. Ello denota la gran importancia que conceden los peneuvistas a su vuelta al poder en la caja para recuperar el terreno político y social perdido en los últimos años ante PSE y PP que les ha dejado como tercera fuerza del territorio.
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