
Así, mientras la dirección del PNV en Guipúzcoa tiene la firme decisión de forzar un relevo en la presidencia para colocar en el cargo a uno de sus actuales vicepresidentes, el asesor para temas económicos del lehendakari, José María 'Txato' Agirre, desde sectores críticos de la formación nacionalista apuestan por otra opción: la reelección de Carlos Etxepare como máximo responsable de la entidad.
Al parecer, la dirección del PNV en Guipúzcoa, que encabeza Joseba Egibar, ha alcanzado ya un principio de acuerdo con Ezker Batua para que esta formación respalde el nombramiento de Agirre como presidente. A cambio, EB vería reforzada su posición en la asamblea de la Kutxa, mediante la cesión por parte del PNV de algunos puestos de vocales del segmento que se elige entre las corporaciones locales.
Sin embargo, esos apoyos de la formación de Javier Madrazo pueden ser insuficientes. EA, que se presenta a las elecciones de la caja dentro de una candidatura conjunta con el PNV, no ha dado todavía su 'placet' a la posibilidad de que Agirre acceda a la presidencia. Incluso, desde esta misma formación se desvela un notable malestar por el hecho de que la dirección del GBB trate de imponer un candidato, sin que haya habido un consenso previo.
Mientras, el Partido Socialista de Euskadi aspira a un buen resultado en las elecciones de mañana y a convertirse con ello en una fuerza 'clave' para la configuración futura de los órganos de gestión de la caja. El PSE intentará forzar con el peso de sus votos una negociación similar a la que se ha producido en la Vital alavesa.
Balance «saneado»
Etxepare, por su parte, eludió ayer todo comentario sobre el proceso de renovación, por no ser «el momento adecuado». En una comparecencia ante los medios previa a la asamblea general ordinaria que se celebró ayer en San Sebastián, se limitó a asegurar que no ha tratado el asunto con ninguno de los grupos implicados.
El responsable de la entidad presentó ante la asamblea un balance de 2007 «sólido, saneado y con muy poco endeudamiento», que permitió a la Kutxa aumentar su beneficio neto un 11,1%, hasta 215,6 millones de euros. Asimismo, afirmó que las inversiones inmobiliarias de la caja guipuzcoana están «absolutamente garantizadas».
Etxepare mantuvo, por otra parte, su defensa de la fusión de las tres cajas vascas, para lo que abogó por alcanzar «el nivel máximo de consenso» en las respectivas asambleas generales.





