Según la sentencia del caso, a la que tuvo acceso Efe, los hechos ocurrieron sobre las 19 horas del 21 de agosto de 2006, cuando una clienta de la citada entidad de ahorro se disponía a sacar dinero en un cajero automático de la calle Easo de la capital guipuzcoana.
La mujer realizó la operación bancaria pero cuando la máquina le expendió los 450 euros que había solicitado se le olvidó recogerlos y abandonó el lugar sin el dinero.
La acusada, que se encontraba en la instalación bancaria haciendo otras operaciones, se dio cuenta de que alguien se había olvidado la citada cantidad en el cajero y se apropió de él «con ánimo de hacerlo suyo».
Durante el juicio por estos hechos, la procesada llegó a un acuerdo con el fiscal, quien apreció en el caso la atenuante de reparación del daño causado, ya que la inculpada reintegró el dinero robado a su propietaria, y solicitó para la procesada una multa de 180 euros por un delito de apropiación indebida, pena a la que ahora ha sido condenada.
Juicio por asesinato
La Fiscalía de Guipúzcoa pide 18 años de cárcel para un súbdito ucraniano, que será juzgado por un tribunal del jurado el próximo 14 de abril en la Audiencia Provincial, acusado de matar a cuchilladas a un compatriota suyo en San Sebastián.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, al que tuvo acceso Efe, los hechos ocurrieron sobre las 15.30 horas del 17 de abril de 2006, cuando el procesado, que próximamente cumplirá 34 años, se encontraba en el interior de un bar de la calle Eustasio Amilibia de la capital donostiarra, en el que coincidió con el fallecido, quien entonces tenía 29 años.
Una vez en el exterior del establecimiento, ambos hombres iniciaron una pelea, en el transcurso de la cual el imputado asestó a su oponente dos puñaladas en el abdomen y otra en el pecho, «de forma sorpresiva» y sin que la víctima «pudiera defenderse». Para la agresión, el inculpado utilizó presuntamente una navaja de 8,5 centímetros de filo y tres centímetros de ancho, con la que causó a su víctima dos heridas abdominales con evisceración de órganos perforados, y una lesión cardiaca. Tras ser acuchillado, el agredido intentó escapar pero pocos metros después se desplomó «mortalmente herido». Aunque una ambulancia lo llevó todavía con vida al Hospital Donostia donde, murió poco después.
Sobre las 23.30 horas del mismo día, el presunto autor del asesinato fue detenido en la calle Calzada de Egia por la Ertzaintza con la navaja encima.





