El dirigente de la formación socialdemócrata mostró por primera vez una flexibilidad matizada con los plazos para la celebración de la consulta y dijo que ésta podría realizarse «un mes o mes y medio después» de la fecha prevista, que inicialmente es el próximo 25 de octubre. No obstante, descartó modificaciones en los contenidos porque es «un compromiso» del tripartito.
Azkarraga compareció en la sede de EA en Bilbao junto al secretario de Comunicación del partido, Mikel Irujo, para explicar el borrador del documento que el próximo jueves debatirán en la asamblea nacional. Eusko Alkartasuna celebrará este cónclave en Vitoria, bajo el objetivo de lograr «un mayor acercamiento a la sociedad» y de ahondar en el autogobierno para conseguir «un mayor grado de bienestar social».
El titular vasco de Justicia subrayó que su formación será «muy leal» en la defensa de la 'hoja de ruta' del lehendakari, que se encuentra en una fase «decisiva» de «mano tendida» para lograr un acuerdo con el Gobierno central que incluya el derecho de los vascos a decidir su futuro. Azkarraga recalcó la necesidad de aprovechar el tiempo que resta hasta el pleno convocado a finales de junio en el Parlamento vasco para solicitar el beneplácito de la Cámara a la consulta. «Nos jugamos el futuro de toda una generación», alertó, por lo que rechazó «acuerdos coyunturales» que puedan «hipotecar» el porvenir y apostó por consensos de «largo alcance».
Negociaciones
Ante la eventualidad de que las negociaciones entre el PSOE y el PNV en las nuevas Cortes Generales puedan suponer una rebaja en cuestiones como el derecho a decidir, recordó que existe una «posición del Gobierno vasco representada por su lehendakari, que fue trasladada al Parlamento» y que supone una «propuesta firme» del tripartito. En esta línea, mostró su convencimiento de que «se va a respetar un compromiso adquirido ante la sociedad vasca».
En este sentido, el 'número dos' de Eusko Alkartasuna sostuvo que la negociación entre los gobiernos vasco y central debe basarse «en la necesidad de que la sociedad pueda pronunciarse sobre el futuro que quiere para sí».







