La propuesta, único punto del orden del día, solicitaba que no tuviesen lugar «más ataques contra Euskal Herria y el independentismo vasco», y exigía «el fin de la persecución y la criminalización del independentismo». Los representantes de ANV pedían, a su vez, el establecimiento de un marco democrático adecuado para la solución del conflicto vasco ya que, a su entender, «la solución no está en la modificación de la Constitución ni del Estatuto».
La iniciativa fue rechazada por mayoría absoluta por PSE, PNV, EB y EA. Las dos representantes del PP, tras denunciar en su intervención que «no hay igualdad en este pueblo», abandonaron el pleno antes de la votación.
El alcalde, el socialista Juan Carlos Merino, aseguró que los miembros de ANV «pretenden hacernos creer que el resto de la ciudadanía es tonta». Nacionalistas y EB criticaron los procesos de ilegalización, pero, al mismo tiempo, pidieron a Acción Nacionalista que se desmarque de ETA.







