
DATOS DE LA EXPOSICIÓN
Después de un año de negociaciones con el Departamento de Justicia del Gobierno vasco, la exposición llega a la capital vizcaína de la mano de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo. Su presidenta, Pilar Manjón, desvinculó la muestra de cualquier tipo de «marca política» -«ya han pasado las elecciones del 9-M y también están lejos las autonómicas», dijo- y aseguró que esta iniciativa representa el «abrazo solidario» que «todos los ciudadanos de bien» han brindado a los damnificados de los atentados contra los trenes de Cercanías de Madrid. «A nosotros la sociedad nos ha abrazado con mucha ternura, con mucho calor, y nos parecía importante venir a Euskadi, donde hay una sociedad que también sufre el terrorismo, a compartir ese abrazo», explicó Manjón, al tiempo que recordó que «Euskadi y sus víctimas» también «necesitan» el calor de la ciudadanía.
La exposición, que ha pasado por Alcalá de Henares -el lugar del que «partieron las bombas asesinas»-, por Santa Eugenia, por Vallecas, Colmenarejo, Barcelona y Valladolid, entre otras ciudades, cuenta además con una vertiente didáctica para los escolares. En respuesta a la petición de la Asociación 11-M, la muestra se inserta en el programa de Educación para la Paz del Gobierno vasco a través de una iniciativa pedagógica en la que, a partir de hoy, participarán 15 centros escolares y cerca 800 alumnos del segundo ciclo de ESO.
El objetivo es que los estudiantes comprendan y analicen «críticamente» los atentados de los trenes de Cercanías, busquen las «causas profundas» que los motivaron, y desarrollen «un compromiso de solidaridad con las víctimas y un compromiso personal con la justicia y la no violencia».
«Buena voluntad»
En este sentido, el consejero de Justicia del Ejecutivo autónomo, Joseba Azkarraga, aseguró que la exposición está abierta «a todas las personas de buena voluntad» y ofrece «su abrazo a todas las víctimas del terrorismo en Euskadi: a las víctimas de ETA, a las del GAL, a las del Batallón Vasco Español, a las de la Triple A y organizaciones similares».
En esta línea, el 'número dos' de Eusko Alkartasuna, que compareció acompañado del director de Derechos Humanos del Gobierno vasco, Jon Landa, señaló que la generosidad de los damnificados «será capaz de romper la espiral de la violencia», que sólo «nos deshumaniza y sólo genera sufrimiento y mucha injusticia».
La muestra tendrá su broche con un acto especial en el que participará Juan José Ibarretxe. En él, el lehendakari y el propio Joseba Azkarraga escenificarán el apoyo y afecto que entre la sociedad vasca tienen todos aquellos que sufrieron la barbarie del mayor atentado islamista que ha golpeado a Europa. Para esta ocasión acudirán hasta Bilbao alrededor de 80 víctimas de la masacre de la estación de Atocha hace cuatro años.








