La izquierda abertzale puede quedarse sin uno de los ayuntamientos más importantes en los que gobierna tras las elecciones del año pasado. El hecho de no haber condenado el atentado etarra a puesto a Inocencia Galparsoro en una situación muy delicada. Primero, EB-Zutik decidió romper el acuerdo de gobierno. Después, el PSE y el PP apostaron por desbancar a ANV. Pero para hacerlo necesitan el apoyo de ediles de otros partidos.
Los socialistas tienen cuatro concejales, a siete de la mayoría absoluta que necesitan. El PP, con uno, ya ha confirmado que votará a favor, por lo que la actitud del PNV (4 ediles) y de EB (3) se antoja decisiva.
La decisión final se conocerá esta mañana. Fuentes del PNV sostienen que se tiene que hacer un «planteamiento serio» y que, en todo caso, la posición que se adopte no estará consensuada con los otros dos miembros del tripartito vasco. Además, los jeltzales insisten en que se tratará de una medida excepcional y que no será extrapolable a otros ayuntamientos en los que ANV también gobierna con mayoría simple.
Por su parte, el secretario de Comunicación de EA, Mikel Irujo, afirmó ayer que una alcaldesa que es «incapaz» de condenar un asesinato no tiene «mucho crédito como representante de un pueblo», aunque no quiso desvelar cuál será la postura de su partido ante la posible moción.
En su opinión, este tipo de impugnaciones hay que abordarlas de una manera «discreta» y «pausada». Irujo añadió que hace un año estuvo en manos del «Gobierno socialista, de su fiscal general», haber decidido dejar presentar la lista de ANV que gobierna en Mondragón.
El dirigente de EA subrayó que la decisión que hoy adopten los partidos deberá garantizar la «gobernabilidad» del municipio. Fuentes del partido recalcaron que, asimismo, la moción no podría extenderse a otros municipios. Ya el pasado sábado, el portavoz del PSE-EE, José Antonio PAstor, opinó que no debe actuarse «de forma generalista».







