Antes de plantearse un determinado tipo de actividad física, es fundamental un control adecuado de la tensión arterial, así como una valoración cardiológica en el caso de que existan antecedentes de riesgo. También es oportuno que aquellas personas con problemas metabólicos avisen previamente al médico por si influyera en el uso o dosificación de la medicación recetada.
Si se padece un problema osteomuscular hay que informarse de la influencia que puede tener determinados movimientos o esfuerzos sobre articulaciones deterioradas o afectadas por un proceso inflamatorio crónico, así como también de la posible aparición de contracciones musculares, dolorosas y limitantes.







