El estudio demuestra que la alteración de la proteína Dab1 en hámsteres infectados por priones -elementos responsables de enfermedades como 'el mal de las vacas locas'- disminuye la producción de beta-amiloide, responsable de las formaciones de las placas propias del Alzheimer. «Ahora estamos elaborando estudios similares, pero con muestras de tejido humano de pacientes para corroborar los resultados obtenidos en animales de experimentación y en cultivos neuronales», señala Del Río.







