Fundada como villa por el Reino de Navarra, fue una de las plazas fuertes más importantes de la Edad Media, lo que se atestigua por sus fuertes defensas y situación sobre el territorio.
La villa alavesa pasa a ser uno de las 38 cascos -casi todos medievales- que cuentan con la protección como conjunto monumental por parte del Ejecutivo autónomo. Nueve de ellos se encuentran en Álava , otros 13 en Vizcaya y 16 más en Guipúzcoa. Dado el estado de conservación en que se encuentra la muralla, el Gobierno realizará un proyecto de restauración y conservación de todo el conjunto.









