
LOS PREMIOS
Después de muchas pruebas, la barra del bar que regenta su familia desde 1945 cuenta ya con dos nuevas propuestas «que se van a incorporar de forma permanente», según anunció ayer su autora, incapaz de contabilizar la cantidad de pinchos que elaboró durante el fin de semana. «En un día acabamos con ocho kilos de kokotxas, y sólo de hojaldre de morcilla, sacamos a la barra unos quinientos en la mañana del domingo», puntualizó.
Su brocheta de kokotxa ha sido calificada por el jurado como «una textura deliciosa y un aspecto y presentación muy cuidados».
No menos elogios ha merecido el ganador en la modalidad de pincho tradicional. El pimiento rojo y boquerón del bar Gorka es uno de los clásicos de Llodio. «Destacaba especialmente el marinado de la anchoa con el refrito de ajo muy bien cocinado y excelentemente combinado con el pimiento rojo», según el jurado.
Ametsa y La Viña
El restaurante Ametsa fue el segundo clasificado en la categoría de pinchos innovadores con su canutillo crujiente relleno de hongo encebollado con cremoso de patata al aceite de oliva . Quedó en la misma posición con su crujiente mousse de morcilla.
El bar La Viña fue tercero entre las banderillas innovadoras con cabeza de jabalí y queso de cabra sobre plan tumaca y una tradicional tortilla de bonito en escabeche. Los premios se entregarán el viernes en el museo gastronómico.









