ESTRENO
La arpista Frédérique Cambreling domina con plenitud estas 'Danzas escondidas' que se insinuan más que se oyen. Es en el entramado de la obra total donde subyace el espíritu de danza. La obra es de gran belleza, lo que no quiere significar dulzura. Además supone, desde ya, la existencia de una importante contribución al corto repertorio de conciertos para arpa y orquesta, acaso el más interesante desde que en 1956 Ginastera compusiera el suyo.
'Matías el Pintor', la sinfonía que históricamente cumplió el cometido de dar a conocer 'a escondidas' del poder nazi una ópera prohibida, tuvo un buen entendimiento entre el director Tamayo y la orquesta. Sonó bien al inicio del programa la amable música de Pierné.







