En concreto, seis de las siete detenciones anteriores se habían producido en Portugal y la séptima en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), y ahora se han sumado otras dos tras inspeccionar los lugares donde estuvo retenido en España, en Madrid y A Coruña.
Fue secuestrado junto a otro empresario, también dedicado a actividades de importación y exportación, pero éste fue liberado días más tarde en la localidad coruñesa de Esteiro Muros.
El secuestro
Los secuestradores simularon estar interesados en la importación de pescado congelado y concertaron una cita con los dos empresarios en la urbanización de la Moraleja de Madrid.
El cabecilla del plan era J.C.S.S., con antecedentes por estafa y falsificación y quien había estafado meses antes al hermano de una de las víctimas.
J.C.S.S. decidió dar un paso más y, junto a otros delincuentes, planificó el secuestro de los dos empresarios para obtener un importante rescate, once millones de euros, y además conseguir que retirase la querella criminal interpuesta contra él por la estafa.
Cuando acudieron a la cita fueron recogidos por dos mujeres y una de ellas, para dar mayor credibilidad, dijo ser secretaria del cónsul de Brasil y que les habían encargado llevarles hasta el punto de reunión.
La situación no les pareció del todo normal a los empresarios, pero a pesar de esas sospechas las siguieron hasta un hotel de la localidad madrileña de Alcobendas.
Nada más entrar en la habitación fueron agredidos por dos hombres, que les maniataron y taparon los ojos, y al día siguiente les trasladaron a Galicia, a la localidad coruñesa de Esteiro Muros, donde fueron recluidos en una casa de campo, aunque cinco días más tarde fue liberado uno de ellos.
El otro empresario fue trasladado hasta la localidad portuguesa de Manta Rota, desde donde los delincuentes continuaron reclamando el rescate a la familia, aunque iban disminuyendo cada vez más el montante.
Quince días secuestrado
Tras quince días de cautiverio, y después de dos sin contacto telefónico con los secuestradores, las fuerzas de seguridad lusas y españolas procedieron a la liberación en Portugal del empresario y a la detención de J.C.S.S. y de sus colaboradores.
Posteriormente los agentes del Grupo de Secuestros de la Policía Nacional localizaron e inspeccionaron los lugares donde estuvieron retenidos en España y se realizaron las dos últimas detenciones.
El detenido en Vitoria, según fuentes policiales, podría estar implicado en la preparación del secuestro y habría estado presente en dos de los lugares a los que fue conducido el empresario durante su cautiverio, Esteiro Muros (A Coruña) y el sur de Portugal.
En la operación se han intervenido dos pistolas, un bate de béisbol, unos grilletes y varias cadenas y candados.
El director de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, estuvo en contacto durante la operación con el responsable de la Policía Judicial (PJ) portuguesa, Alipio Ribeiro, y ambos se felicitaron por el grado de colaboración entre ambos países, según informaron fuentes policiales españolas.









