
EL DATO
Sin embargo, el documento aprobado por el Ejecutivo autónomo se limita a establecer que Euskadi alcanzará la convergencia con Europa en 2020; es decir, sólo garantiza que las familias vascas recibirán entonces unas ayudas similares a las que se reconozcan en los países de la UE. De momento, algunos países comunitarios conceden subsidios por hijo hasta los 18 años.
Lógicamente, la futura ley no puede detallar que ocurrirá en 2020. Pero tampoco se aclara qué ocurrirá hasta entonces. Según explicaron fuentes de la consejería de Justicia, Empleo y Seguridad Social, la posibilidad de conceder subsidios no sólo por bebés, como ocurre ahora, sino a medida que los niños vayan creciendo -lo que se conoce como 'tener hijos a cargo'- ya se irá decidiendo en los dos planes quinquenales que el Gobierno vasco tiene que elaborar entre 2011 y 2020.
'Cheque bebé'
El plan actual (2006-2010) apoya económicamente a las parejas por el primer hijo durante un año, y por el segundo durante dos (con un máximo de 900 y 1.100 euros, respectivamente). Tan sólo se contemplan subsidios hasta los 7 años para el tercer hijo (1.100 euros anuales). La cobertura de estas ayudas obligará al Gobierno vasco a desembolsar 113 millones de euros sólo entre 2008 y 2010; aunque esa partida se completa con el 'chequé bebé' del Gobierno central, que asciende a 2.500 euros por nacimiento y que los hogares vascos pueden cobrar al mismo tiempo que las prestaciones autonómicas.
El calendario de ayudas por hijos figuraba en el 'pacto social' que el Gobierno tripartito suscribió con el PSE-EE en marzo de 2007. Los socialistas vascos presentaron la ampliación de los subsidios hasta que los hijos tengan 18 años como uno de los pilares del acuerdo institucional, pero el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga, no aludió ayer a esta cuestión, al presentar el proyecto de ley de Apoyo a la Familia. Únicamente resaltó que el objetivo es la equiparación con Europa dentro de doce años. «Para 2020, la convergencia tiene que ser un hecho», aseguró.
Azkarraga también destacó otro aspecto de la futura ley que había sido negociado con el PSE-EE: los subsidios a los hogares, ya sean por hijo o para la conciliación de la vida laboral y familiar, se convertirán en «un derecho subjetivo»; es decir, los ciudadanos podrán reclamarlos a la Administración autónoma igual que piden una sanidad y una educación gratuitas. «La comunidad vasca ha sido la primera en desarrollar una política integral de ayuda a las familias», concluyó el consejero.
Ponderación por hijos
El Gobierno vasco ha introducido en el proyecto de ley otro cambio que había sido reclamado por los colectivos sociales: en el futuro, los ingresos de los hogares que aspiren a una prestación se ponderarán con arreglo al número de hijos, algo que no ocurre ahora. La asociación de familias numerosas Hirukide se felicitó ayer por esta medida, que había reivindicado durante mucho tiempo. La presidenta del colectivo, Natalia Díez, explicó que una determinada renta puede parecer elevada si el hogar está compuesto por una o dos personas, pero no lo es tanto si lo componen cinco o seis miembros.
«No sólo es importante que la ley pondere los ingresos de los hogares, sino que ese principio lo cumplan de forma efectiva todos los departamentos del Gobierno vasco, los ayuntamientos y las diputaciones», indicó Díez.
El consejero Azkarraga también recordó que la futura ley contempla que los centros escolares desarrollen actividades fuera del horario lectivo y en vacaciones, una iniciativa que, según qué familias, puede resultar más útil para la conciliación de la vida laboral y familiar que las ayudas directas para este capítulo, en las que el Gobierno vasco se gastará más de 100 millones de euros hasta 2010.







