Para ello habría que renovar la enseñanza de la literatura, mejorar la red de bibliotecas, contar con los padres y madres como eslabón principal para transmitir el gusto por las letras y arrimarse a las nuevas tecnologías, «al enemigo». Todo es importante para «poder decirles a los niños desde pequeños que la lectura crea un espacio propio para cada uno».
De las fórmulas mágicas, necesidades y deseos, de esa situación ideal que fomentaría la lectura entre los jóvenes y de la realidad tratan las terceras y últimas jornadas del ciclo 'Lectura y lectores para el nuevo siglo', organizado por AlhóndigaBilbao. El título de esta última cita, que tiene lugar hoy y mañana en el paraninfo del Instituto Miguel de Unamuno, es 'La construcción del lector a partir de la literatura infantil y juvenil'. Ha contado con la colaboración de Fundación Germán Sánchez Ruipérez y de ALDEE, la Asociación Vasca de Profesionales de Archivos, Bibliotecas y Centros de Documentación.







