
Según estos resultados, el Zanu-PF, que conservaba cerca de dos tercios del Parlamento, ha logrado hasta ahora 93 diputados de los 210 que tiene la cámara. Aunque obtuviera el resto de los escaños que están pendientes de otorgar, el Zanu-PF no llegaría a sumar los asientos suficientes para formar mayoría. El opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), en las dos facciones que se presentaron por separado a los comicios, obtuvo 105 escaños, mientras que el legislador independiente Jonathan Moyo mantuvo su puesto.
El recuento oficial de la Comisión Electoral sólo confirma la información que ya manejaba la oposición. Pero la historia es diferente con los resultados de las elecciones presidenciales. Harto de la intolerable tardanza en ofrecer los datos definitivos, el MDC ha reivindicado la victoria en los comicios. Estima que su candidato, Morgan Tsvangirai, ha conseguido el 50,3% de los votos, por el 43,8% de Mugabe, lo que le daría automáticamente la presidencia del país al superar el 50% necesario para evitar la segunda vuelta. Según Tendai Biti, secretario general de la formación, los cálculos están basados en un estudio de las actas colgadas en los colegios electorales. En todo caso, ha llamado a Mugabe a reconocer su derrota y evitar así la «vergüenza».
Sin embargo, el Zanu-PF, el partido de Mugabe, rechazó las reivindicaciones del MDC, calificándolas de meros «deseos». El viceministro de Información, Bright Matonga, afirmó que la oposición tendrá que esperar a los resultados oficiales definitivos para cantar victoria.
Por su parte, el periódico oficialista 'The Herald', una de las herramientas de propaganda más importantes del Gobierno, anticipó que será necesaria una segunda vuelta en las presidenciales porque ninguno de los candidatos ha conseguido más del 50% de los votos, aunque tampoco da a conocer datos precisos.







