
REACCIONES
Una vez servida la polémica, ayer llegó el cruce de declaraciones entre instituciones y partidos. El Gobierno vasco cree que la alerta lanzada por Hidalgo es exagerada, ya que los pisos estarán «a más de cien metros» del trazado inicial previsto para la variante entre Miraflores e Ibarsusi. Los edificios se ubicarán «al otro lado del río, con una franja de arbolado que amortigua el ruido» e incorporarán «medidas extraordinarias de aislamiento acústico», aseguró un portavoz del Departamento de Vivienda.
La institución foral insiste en que «está sin concretar el mecanismo para garantizar la instalación de pantallas acústicas en la zona». Como recordó ayer el diputado de Obras Públicas, la variante se diseñó cuando Bolueta era una zona industrial, por lo que los niveles de ruido «superarán la normativa prevista» en áreas residenciales. La carretera pasará «a la altura del piso octavo o décimo de unos rascacielos que tienen 20 ó 25 plantas», dijo. A su juicio, «es más viable alejar las viviendas» -los primeros bloques empezarán a edificarse a principios de 2009- que cambiar el trazado del vial, que se hizo «mucho antes de que nadie pensara hacer pisos aquí».
La Diputación solicitó un estudio de tráfico y un estudio acústico que se incorporaron al plan especial de Bolueta en octubre de 2006. Aun así, mantiene sus cautelas, consciente de que la batalla del ruido cobra cada vez más fuerza en el movimiento vecinal. El año pasado pidió al Ayuntamiento «que despliegue todas las actuaciones necesarias para garantizar que el promotor adopte las medidas pertinentes contra el ruido». En concreto, propuso que se constituyera un aval en previsión de los gastos en pantallas acústicas. En lugar de eso, la sociedad pública Orubide, promotora de la urbanización, optó por incluir unos límites de ruido en el plan especial de la zona.
De la correspondencia se ha pasado al cruce de reproches entre PNV y EB. Ayer, la concejala de Urbanismo en Bilbao, Julia Madrazo, criticó el «acoso y derribo» de los jeltzales a su compañero en las Juntas Generales, José Ferrera, en referencia a las irónicas alusiones de Hidalgo, y mostró su «sorpresa» por unas declaraciones que calificó de «fuegos de artificio». La formación de izquierdas y el PSE se han enzarzado en un frente paralelo. «Es una desfachatez que EB quiera abanderar este tema cuando los que hemos reivindicado durante un montón de años el cierre de la Variante Este somos los socialistas», afirmó ayer el apoderado Joaquín Colmenero. Ferrera volvió a acusarles de «vender humo».





