
EL EDIFICIO
La inauguración se ha retrasado varias semanas después de que el Ayuntamiento pidiera una demora porque el 8 de mayo se cumple el vigésimo aniversario del actual geriátrico y, al parecer, querían conmemorar la efeméride en el centro. Por ello, será el día 9 cuando se inicie el traslado de los residentes.
De momento, sólo se ocuparán 28 plazas, las correspondientes a los mayores del viejo centro, ya que la Diputación reservará las camas restantes al programa foral de estancias temporales en época estival. El futuro equipamiento contará con dos unidades de 25 plazas, una de atención residencial y la otra psicogeriátrica. Estos servicios serán atendidos por medio centenar de profesionales, la mayoría enfermeras o auxiliares de enfermería.
Con presupuesto de casi 5 millones, el edificio se levanta en una parcela de 4.000 metros cuadrados al este del municipio. El recinto consta de cuatro alturas y tendrá varias entradas, algunas independientes para el centro de día o para las cocinas. Uno de los accesos, por ejemplo, se ha diseñado con una gran rampa exterior circular que se sumará a las escaleras y a los dos ascensores con capacidad para cuatro sillas de ruedas cada uno. Asimismo, todos los baños están adaptados y los ventanales cuentan con manillas inteligentes para evitar percances.
Con estas 22 nuevas plazas, la Diputación consigue rebajar una lista de espera de acceso a geriátricos que ronda las 350 personas. Tras la inauguración del geriátrico de Salvatierra llegará una época de sequía en cuanto a la apertura de nuevos recursos porque, como avanzó este periódico, las residencias proyectadas en Lakua, Aretxabaleta y Abetxuko todavía carecen de fecha de inicio de las obras.









