Ha reservado dos millones y medio por la venta de jugadores y una partida menor en concepto de ayudas institucionales. Por ahora, las cuentas en ambas cuestiones no le cuadran. Aunque ha reunido más de un millón de euros por los traspasos de Wellington y Morgado, este verano se verá obligado a vender más futbolistas si quiere cubrir ese apartado.
También espera acontecimientos y, sobre todo, respuestas de la Diputación y el Ayuntamiento. Con Piterman en EE UU y el Alavés comandado por otro consejo, ha llegado el instante de que las instituciones den pasos firmes para satisfacer las demandas del club. Con el Consistorio sigue pendiente la resolución del contencioso en torno a Betoño. El Alavés reclama que se le devuelva el dinero de más que gastó en la mejora del complejo.





