
Sea como fuere, el caso es que los hinchas del Athletic estamos perdiendo grandes oportunidades para animar nuestro espíritu colectivo y recuperar nuestra categoría perdida como orfeón. No se entiende, por ejemplo, la defenestración del 'Himno al Atlético de Bilbao' que Los Chimberos estrenaron durante el recibimiento al equipo de 1950. Aquella canción, compuesta por Goyo Nadal y Timo de Urrengoechea, que comenzaba con la aseveración de que Bilbao tiene un gran tesoro alcanzó extraordinarias cotas de popularidad.
De hecho, la canción sigue teniendo vigencia. Es algo que se puede comprobar con un sencillo experimento. Prueben ustedes a cantarla, a entonar con sus camaradas fraternos de graderío aquello de 'Cantemos pues los bilbainitos a nuestro club con gran amor' y que levante el dedo el forofo que no se emocione y no sienta una punzada de nostalgia por los viejos tiempos, cuando el Athletic era un equipo campeón que merecía pasacalles, cuplés, biribilketas y bilbainadas.







