
Es una demostración de que las cosas han cambiado, y así lo explica el presidente azulgrana. «Hemos sido adversarios durante muchísimos años y siempre nos hemos llevado bien. Ha habido una etapa en la que lamentablemente no ha sido así por lo que ya sabemos y ahora todo ha vuelto a su cauce. Comí con Ortiz de Zárate y las cosas son como tienen que ser. Pelea en el campo y fuera de él ayudarnos en lo posible. Y, por supuesto, si alguna vez nuestras aficiones se han caldeado, eso debe erradicarse inmediatamente. Somos adversarios pero no enemigos».
Será un partido intenso entre dos clubes que viven el fútbol de manera diferente. El Eibar, con tres millones de presupuesto -el más bajo de la categoría- camina hacia la permanencia, pero sin excesos de confianza. «Creemos que nuestro objetivo, que es la permanencia, va bien encaminado y estamos satisfechos, pero no podemos confiarnos. Tenemos claro que no va a ser sencillo y que hay que pelearlo hasta el final».
La situación del equipo eibarrés contrasta con la que vive el Alavés, que tiene una deuda de 25 millones y que se encuentra intervenido judicialmente. «No se pueden comparar las situaciones. Eibar es un pueblo y en el Alavés se invirtió para subir a Primera y luego intentar mantener el equipo. Luego creas esas deudas y ahora toca quitarlas, algo que espero que suceda pronto. Nosotros somos un equipo modesto y debemos mirar nuestros gastos con lupa. No podemos fichar gente de categoría como otros, pero estamos contentos con lo que tenemos. Nuestro espíritu es demostrar que no sólo el dinero vale en el fútbol».
Eibar, Sevilla Atlético, Córdoba y Racing de Ferrol, los equipos que el año pasado ascendieron a Segunda, se encuentran fuera de los puestos de descenso, algo que para Barriuso es muy significativo. «Para mantenerse en Segunda hay que hacer grandes sacrificios y no es nada fácil, pero en lo de subir ya no sólo interviene el equipo que puedas tener, también entra la suerte en un porcentaje bastante amplio.
Ipurua, un fortín
El cuadro dirigido por Mandiola afronta el derbi tras perder en Salamanca, por lo que de nuevo se encomienda a Ipurua. «En Ipurúa tenemos nuestro fortín, aunque también hayamos perdido partidos. La verdad es que últimamente se nos está resistiendo mucho fuera y estamos ganando en casa, lo que nos da la esperanza de llegar al final de temporada en posiciones tranquilas».
En la primera vuelta el triunfo cayó del lado babazorro, después de un mal partido de los armeros. «Horroroso, creo que ha sido el peor partido de esta temporada. ¿Ojo¿, no quito mérito al Alavés en aquel partido, porque nos ganó bien ganado. Ahora el Alavés llega necesitado, pero para nosotros se trata de lograr la tranquilidad. Llevamos siete puntos con el descenso, pero no te puedes dormir e iremos a tope, supongo que igual que el Alavés. Será un partido duro y bonito para ver por la intensidad que suele haber en los derbis».







