
El pasado día 1 se hizo pública la transacción económica por la que esta empresa fabricante de paneles solares se convertía en nueva propietaria del terreno. Ayer, su cabeza visible en ese proceso, el dirigente Enrique Díaz-Tejeiro, protagonizó junto al presidente riojano, Pedro Sanz; y el consejero de Industria, Javier Erro, el acto de entrega de llaves de la parcela. Un acto que buscaba simbolizar el final de la etapa de Electrolux y abrir la de Solaria en Fuenmayor. Definido por el propio Sanz: «Estamos visitando Solaria, lo demás está olvidado menos el grato recuerdo de la actividad industrial que hubo».
Díaz-Tejeiro adelantó la previsión de que la planta riojana cierre el presente año con un plantel de entre 80 y 100 trabajadores produciendo paneles solares «y seguramente también las células que las componen». Serán puestos de trabajo de nueva creación (no traslados desde la planta que la empresa tiene en Castilla y La Mancha), y requerirán cualificaciones desde Ingeniería hasta Formación Profesional en Electrónica. Incluso «está previsto que realicen cursos formativos», para cuya concreción Solaria ya trabaja con el SRE.
Sin privilegios
Lo que también dejó claro Díaz-Tejeiro es que «no hay ningún compromiso adquirido para incorporar personal de la antigua Electrolux». En este sentido, Sanz incidió en que «aquellos que estuvieron en Electrolux han tenido la atención del SRE, y la empresa contratará a quien estime oportuno, y no porque tenga la marca de haber estado en Electrolux o en otro sitio. Todos los que están en el SRE son susceptibles de entrar, no existen privilegios».
En cualquier caso, esta previsión de empleo para el segundo semestre de 2008 es el primer objetivo de un plan a tres años que Solaria tratará de iniciar en mayo con los trabajos de acondicionamiento a la normativa de las actuales instalaciones, y posterior labor de equipamiento, según indicó Díaz-Tejeiro. En el horizonte, los datos conocidos de 80 millones de euros invertidos y 700 puestos de trabajo creados en 2011.
Afianzar presencia
Al margen de plazos y cifras, el acto de entrega de llaves de ayer ofreció otras aristas bien palpables, y enfocadas a afianzar el hecho de que Solaria representa el proyecto definitivo para el solar de Fuenmayor y que Electrolux ya es por fin, pasado.
Pese a que en el recibidor de la factoría aún lucen carteles de la multinacional sueca, un detalle es la inmensa pancarta que se puede ver en la valla que acota el recinto, y que reza vistosamente: 'Terrenos adquiridos por Solaria'. Otro, que el Gobierno riojano visitará el próximo día 22 la planta castellano-manchega de la empresa, tal y como anunció ayer Sanz. También 'ayuda' la inversión ya culminada para la compra de los terrenos (cuya cuantía no trascendió), primer paso de un proyecto que «sirve para crear valor, pensando siempre en los accionistas de la empresa», espetó Díaz-Tejeiro, quien, por otro lado, concluyó, tajante: «Somos conscientes de las incertidumbres creadas. Ahora ya no debe haber ninguna».






