
Tras investigar durante varios años en el Archivo de Indias de Sevilla, Martínez constató que Logroño de los Caballeros está presente en toda la cartografía de Ecuador desde el siglo XVI y que así como otras ciudades como Madrid o Sevilla del Oro, que no pervivieron a través de los siglos, esta ciudad se conservó gracias al mito del oro, que nunca existió. Además, tal y como explicó Martínez Martín, «el topónimo del Logroño ecuatoriano ha pervivido a lo largo de cuatro siglos».
A lo largo de las páginas de este libro, su autora explica que esta ciudad se fundo hacia 1570. El Rey autorizó a fundar la ciudad al capitán Juan de Salinas, quien a su vez se lo encargó a un descendiente del la capital riojana, Bernardo Loyola. El apellido 'de los Caballeros' se añadió en homenaje al origen nobiliario de la familia artífice de la fundación.
Tal y como explicó Martínez Martín -que ayer fue recibida en el Consistorio Logroñés por el alcalde de la ciudad, Tomás Santos, y por el concejal de Cultura, Carlos Navajas- la población de Logroño de los Caballeros nunca superó el centenar de habitantes.
Promesa cumplida
Y como respuesta a la promesa que un día le hizo a su marido, la autora descubrió que la leyenda de que esta ciudad era 'El Dorado' amazónico surgió tras la invasión y destrucción llevada a cabo en el municipio por los indios jíbaros en 1599. Y así, gracias a un mito, Logroño de los Caballeros ha conseguido pervivir a lo largo del tiempo. «Es un libro que hay que leer. Las personas deben saber que hay un Logroño en la Amazonia y que tiene una pervivencia explicable por el oro», explicó su autora.






