
-¿Qué metodología han utilizado?
-Ha sido un estudio puntilloso de consolidación de los diferentes textos jurídicos que en estos momentos componen lo que se llama el derecho originario. El Tratado de Lisboa introduce modificaciones puntuales y había que consolidar los textos.
-¿Ese texto fue el que llevó y defendió Zapatero?
-Fue el trabajo técnico con el que la delegación española, en la Conferencia intergubernamental de 2007, sirvió al presidente Zapatero para discutir la posición española.
-Como todo, el texto tendrá su haz y su envés.
-Contiene prácticamente todos los avances materiales que tenía el Tratado Constitucional, de una Europa más eficaz, democrática, solidaria. Pero la despoja de elementos importantes, entre ellos, y de ahí la necesidad de este trabajo. Es una nueva Unión Europea muy complicada, muy opaca, que ha perdido en transparencia, y eso aleja a los ciudadanos en el proceso de integración.
-¿El consenso ha sido difícil?
-Para logar el consenso de los 27 estados miembros, ha habido que hacerlo al precio de sacrificar el elemento constitucional, de sacrificar elementos como los símbolos, los himnos, el principio de primacía a la hora de expresarlo, y, sobre todo, introduciendo excepciones para Reino Unido y Polonia en temas tan importantes como la en Carta de Derechos Fundamentales.
-Un Tratado, en conclusión, que alterna luces y sombras.
-Posee méritos muy importantes, las luces son más importantes que las sombras, pero que tiene también deméritos graves.
Clima y energía
-Aparecen referencias al cambio climático, mundialización, pero ¿es teoría política o habrá actuaciones?
-Son novedades muy interesantes, sobre todo el cambio climático, con una nueva competencia europea en esta materia, y la referencia a la energía. No son elementos simbólicos; no son brindis al sol, porque suponen reales atribuciones a la UE para que los regule.
-Inmigración: ¿se pasa de puntillas o se profundiza en el Tratado?
-Lo que se denomina el Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia está regulado en el Tratado. El principal avance material ha sido en este terreno. Si algo ha cambiado desde el 11-S y los otros atentados de España y Reino Unido, es que los Estados miembros se han dado cuenta de que temas como el terrorismo, o la inmigración, ya no se pueden resolver sólo por los Estados. Son temas supranacionales. El Tratado, además recoge una regulación muy específica y muy avanzada por atribuir a la Unión competencias para desarrollar una política común, no intervenciones puntuales.
-27 países económicamente muy desiguales. ¿Creará conflictos?
-Es un problema que no se puede desdeñar: el diferencial de renta y de desarrollo. Eso es un problema, y un perjuicio para España, pero también es cierto que la Unión tiene mecanismos como los fondos estructurales y el fondo de cohesión para hacer inversiones y transferencias de renta de los países más ricos a los más pobres, con el fin de eliminar en plazo razonable ese diferencial. Lo que pasó con Portugal, Grecia, España y e Irlanda en su momento.






