Los preparativos gubernamentales están hechos pero la guerrilla no ha dicho si aceptará que los médicos atiendan a Betancourt y posiblemente a otros rehenes enfermos. Según Anncol, las FARC podrían no saber nada del plan. La agencia subrayó que no se pueden enviar «aviones a que esperen inútilmente por alguien que no llegará porque nadie ha dicho que se entregará». En un mensaje difundido tras la muerte de 'Raúl Reyes', la guerrilla indicó que no haría más liberaciones unilaterales y que mantenía la condición de despejar los municipios de La Florida y Pradera para hablar de acuerdo humanitario para canjear cuarenta políticos por quinientos de sus presos.
Anoche, dos dirigentes de las FARC insistieron, en otro comunicado, en la misma tesis. Advirtieron, además, de que, «seguramente, nos haremos más exigentes y sólo nos valdrán nuestras propias garantías». Según los portavoces rebeldes, ninguno de los secuestrados «está en peores condiciones» que 'Simón Trinidad' y 'Sonia', ambos extraditados a Estados Unidos.
No ha trascendido la existencia de contactos directos con los franceses, y tampoco las FARC se han comunicado con la Cruz Roja Internacional. Además, ayer se conoció que un sacerdote de San José del Guaviare -zona donde supuestamente se realizaría el rescate- que mediaba para la liberación de la ex candidata presidencial fue apuñalado por unos desconocidos dentro de la casa parroquial. Afortunadamente su vida no corre peligro.
El presidente Álvaro Uribe aseguró que Francia «nos ha dado informaciones» y «nos ha dicho dónde creen» que Betancourt está cautiva. En cualquier caso, ayer los enviados galos y las autoridades colombianas esperaban las coordenadas donde se podía liberar a la rehén, secuestrada en 2002, y si esto no era posible al menos para ser atendida y evitar el «peligro de muerte inminente» que corre, según su familia y el Gobierno de Nicolas Sarkozy.
Un avión medicalizado francés aterrizó en la madrugada de ayer en una base militar próxima a Bogotá, con dos médicos, equipo de cuidados intensivos y dos diplomáticos galos, que irán a la selva colombiana para localizar a los rehenes enfermos.







