Durante la rueda de prensa celebrada en la capital rumana, el líder socialista recordó que los 169 escaños con que cuenta el PSOE representan el respaldo de más de 11 millones de españoles, por lo que tanto en el debate de investidura como en las conversaciones que mantenga estos días con dirigentes políticos subrayará su intención de «llevar adelante un proyecto político que responda lo más fielmente» a sus compromisos electorales, «en los principios y en las ofertas concretas».
Zapatero aseguró que, de cara al conjunto de la legislatura, mantendrá abierta «la misma capacidad de diálogo» con el resto de grupos políticos, independientemente de que «se abstengan o den el sí» a la investidura. Además, insistirá en su «máxima capacidad de diálogo con todas las fuerzas políticas». «La legislatura empezará igual, el Gobierno funcionará exactamente igual y, como dije la noche electoral, tendré la voluntad de ser el primero en contribuir a que tengamos unos cuatro años de más diálogo y menos crispación», subrayó.
Tensión
En la misma línea, Zapatero quiso refutar la interpretación de que el nombramiento del presidente del Congreso, José Bono, también en segunda vuelta y sin mayoría absoluta, pueda augurar una legislatura tensa. «A lo mejor sucede lo contrario», estimó, argumentando que en el anterior curso, con Manuel Marín elegido al frente de la Cámara baja por mayoría absoluta, fue precisamente un periodo «de bastante tensión».
Respecto a la composición de su futuro gabinete, afirmó que tiene «bastante avanzado» el trabajo en torno a lo que será su «estructura» y confirmó que habrá cambios que se corresponderán con las prioridades de la próxima legislatura. En todo caso, preciso que dichas modificaciones serán de estructuras, «no de personas».
«Se va a traducir en algunas modificaciones que responden a los objetivos políticos prioritarios que quiero situar en la legislatura y que he expresado en la campaña electoral. Por lo tanto, habrá una correlación entre cambios, me refiero a cambios de estructuras no de personas, y prioridades», señaló el jefe del Ejecutivo.
Consultado sobre si tiene también decidido el nombre de «la sucesora» de José Antonio Alonso al frente del Ministerio de Defensa, -se especula con la posibilidad de que sea la 'número dos' de Alonso durante estos últimos cuatro años- el presidente en funciones confirmó que lo tiene «pensado y decidido» e ironizó sobre la pregunta «bien pensada y bien intencionada». «En concreto, quien vaya a ser el titular de Defensa, que puede ser hombre o mujer, evidentemente lo tengo bastante pensado y decidido», señaló.







