
LAS CLAVES
LAS CLAVES
El mensaje del alcalde no es nuevo, pero ayer fue más rotundo. El pasado febrero, el equipo de gobierno ya avanzó a EL CORREO que la remodelación y peatonalización del eje Prado-Virgen Blanca-Mateo Moraza no entraba entre sus principales prioridades para esta legislatura. «Las obras se harán, pero no tienen fecha todavía y, desde luego, no están contempladas en los presupuestos para este año», dijeron entonces portavoces del Gabinete Lazcoz.
El alcalde dio ayer un paso más, fue explícito y pospuso los planes para vetar el tráfico en el centro a resolver antes la carencia de plazas de estacionamiento. «Tenemos que ofrecer primero alternativas a los vecinos», insistió. Y aludió en concreto a la necesidad de construir con carácter previo los aparcamientos pendientes junto a la estación de Renfe o la plaza de Amárica, o el que se hará en la urbanizazión de la plaza de toros, que dispondrá de espacio para 792 coches. Citó, incluso, la ampliación del parking de Santa Bárbara, que pasaría en el futuro de dos a cuatro plantas, para ganar otras 600 plazas, pero que queda pospuesta hasta que esté terminado el aparcamiento contiguo al coso taurino.
«Castigo a los vecinos»
Para ejemplarizar el «castigo» que sufren los residentes en las calles más céntricas del Ensanche, Lazcoz aludió al elevado costo que alcanzan en la actualidad los garajes que se construyen en esa zona. «A mí me escandaliza que un hueco para aparcar un vehículo valga tanto como una vivienda de protección oficial», enfatizó el alcalde.
Y es que la escasez de parkings ha disparado sus precios hasta los 66.000 euros por hueco, según desveló este diario hace tres meses. El costo medio de un espacio en propiedad ronda los 54.000 euros en las calles más problemáticas. Los alquileres se sitúan ya en torno a los 90 ó 100 euros mensuales, aunque las cifras se pueden disparar todavía más si los espacios son grandes o están emplazados en calles estratégicas como General Álava o Manuel Iradier.
En este contexto, el alcalde apuesta por una prudencia total. Tanto que cree, incluso, peligroso aventurar plazos o fechas para encarar las deseadas peatonalizaciones hasta que no se encarrile el problema de los aparcamientos. «Me da miedo hacer anuncios que puedan contribuir a generar o aumentar esa sensación de agobio entre los residentes del centro por la falta de estacionamientos y contribuir así a un encarecimiento aún mayor de los precios», llegó a decir.
En cualquier caso, y con perspectiva de futuro, el regidor socialista avanzó desde ahora su criterio de que cualquier medida de fomento de la peatonalización no tiene por qué estar reñida con el paso de los autobuses urbanos por esas arterias. «El fomento del uso peatonal puede ser claramente compatible con el transporte público», aseguró, para enfatizar que uno de los retos para la compañía Tuvisa es hacer unas líneas «atractivas» para los usuarios, lo que pasa porque sean accesibles y no queden «arrinconadas».
l.mondragon@diario-elcorreo.com









