El preacuerdo cuenta, además, con el respaldo de todas las fuerzas sindicales. LAB se ha sumado finalmente al consenso, tras obtener garantías de que la empresa, que emplea a 700 personas, no sancionará a los trabajadores implicados en los incidentes que tuvieron lugar durante la segunda jornada de huelga.
La firma del convenio, que tendrá una validez de cuatro años, no se materializará, en cualquier caso, antes de 15 días. Los sindicatos se han dado un plazo para estudiar el articulado del boceto que les ha presentado el equipo directivo de Guardian. «Estaremos vigilantes y analizaremos con lupa si el documento recoge los términos acordados», afirmó Alberto García, presidente del comité.
Renovar un horno
La equiparación de los salarios de los operarios que ingresaron con posterioridad a 1998 y a los del resto de la plantilla ha sido el principal escollo durante las negociaciones. Finalmente, las diferencias entre ambos colectivos se han reducido «notablemente». Uno de los momentos de mayor tensión se vivió tras el anuncio de la dirección de paralizar una inversión de 11 millones de euros para renovar un horno, tras la convocatoria de los paros. El equipo directivo no ha aclarado si retomará esta inversión en las próximas semanas.





