
Las modelos y su representante llegaron al aeropuerto de El Prat de Llobregat la mañana del 29 de octubre de 2006 procedentes de Buenos Aires. Fueron detenidos después de que la Guardia Civil encontrara en cuatro de las seis maletas que llevaban 15,8 kilos de cocaína con una pureza del 37,9%, cuyo valor en el mercado negro hubiera superado el millón de euros. Las chicas siempre negaron que conocieran la existencia de la droga, versión que corroboró su representante, quien se autoinculpó. No obstante, fueron encarceladas ante el riesgo de fuga por su condición de extranjeras y la gravedad de los hechos.
El juez decretó su libertad provisional el miércoles tras la celebración del juicio. Una decisión que la abogada de Jessica Almada calificó de «antesala de una sentencia absolutoria», que ayer mismo se ratificó.
Sin pruebas concluyentes
La jueza mantiene que si bien hubo «indicios racionales» de su implicación durante la instrucción de la causa, la fiscal no ha presentado ninguna prueba concluyente que incrimine a ninguna de las dos modelos, por lo que no puede fundamentarse una sentencia condenatoria. Es más, la magistrada recuerda que las compañías aéreas suelen facturar a nombre de un viajero todas las maletas de las personas que le acompañan, de forma que considera justificado que todo el equipaje estuviera a nombre de María Belén Téllez.
«He perdido un año y medio de mi carrera, pero lo voy a recuperar», aseguró ayer Jessica Almada durante una rueda de prensa. Tras conocer la sentencia, la modelo explicó que entendía la decisión de los jueces de decretar la prisión provisional. «Tenían motivos. Los tres éramos extranjeros y se nos imputaba un delito grave», precisó. La abogada de Almada justificó la medida durante la instrucción de la causa al reconocer que en esos momentos no quedó demostrada la existencia de la agencia de modelos que dirige Panno, ni los contratos de trabajo que habían firmado las jóvenes. Hecho que «ahora sí ha quedado acreditado». En cualquier caso, los letrados de la modelo estudian presentar una reclamación por el año y medio que su defendida ha pasado en prisión provisional.







