
El duque de Edimburgo, de 86 años, fue admitido en el hospital King Edward VII, en el centro de Londres y utilizado normalmente por la familia real, para «el examen y tratamiento de una infección pulmonar», aclaró una portavoz palaciega. «El programa de compromisos de su alteza real para el fin de semana ha sido cancelado», agregó la misma fuente.
El marido de Isabel II tenía previsto asistir anoche a una cena de la organización de lucha contra el cáncer Macmillan Cancer Support en un hotel de Windsor (afueras de Londres). Sin embargo, el duque no ha anulado, de momento, sus compromisos para la semana próxima. El lunes debería acudir a una cena en el castillo de Windsor para celebrar el sexagésimo aniversario de la creación del Estado de Israel, entre otros actos.
El miércoles, un resfriado ya impidió al príncipe asistir en Windsor al servicio religioso en memoria del neozelandés Edmund Hillary, que fue la primera persona en alcanzar la cumbre del Everest, fallecido en enero. La última vez que se vio en público al duque fue la pasada semana durante la visita de Estado que hizo al Reino Unido el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, acompañado de su esposa, la modelo Carla Bruni.
Pese a esta recaída, el marido de la reina, con quien se casó el 20 de noviembre de 1947, se ha caracterizado siempre por ser un hombre muy activo y de buena salud.







