
En esta ocasión se trata de una rutilante estrella del fútbol americano, un auténtico cachas, egoísta engreído, narcisista, conquistador y triunfador a cuya puerta un buen día toca una preciosa, encantadora y adorable niña, diciendo que es su hija. Solo con este planteamiento ya es fácil adivinar lo que va a ocurrir y además, tratándose de una producción Disney, cómo va a pasar. Pero, ambientándose la acción en el mundo del deporte, también es fácil predecir que habrá un partido decisivo y el papel que la jovencita está destinada a desempeñar.
Aún así, lo cierto es que la película se salva y constituye un válido entretenimiento familiar gracias al agradable tono general que muestra y a las situaciones que crea. En este caso, la niña conseguirá ablandar el corazón de todo un equipo de fornidos jugadores y transmite el poder y valor de un padre aunque este, en principio, reniegue de su condición. Como en situaciones anteriores, también 'The Rock' se aviene a ridiculizar su inquebrantable y hercúlea masculinidad para mostrarse emotivo y sentimental.







