«Para mí -expresó el ganador en el apartdo de narrativa en castellano- fue una sorpresa ya que escribí el libro en un estado tan oscuro que ni siquiera tenía una visión de él, ni creía que pudiera tener una acogida favorable», comentó además del recorrido de una novela en la que ha pretendido mostrar cómo «el idealismo de su generación se ha ido degradando en una sociedad corrupta, con una corrupción que afecta a todos porque nadie está al margen».
Se trata, pues, de una obra «pesimista, porque vivimos un tiempo con escasa esperanza». «El público civil -opina- cada vez pintamos menos en las decisiones. Esa sensación esta ahí junto a la de deriva de que todo es un espacio privado, nada esta al servicio de los demás. Hay una verborrea de bondad y hemos convertido todo en víctimas para sentirnos más humanos».
La realidad en Euskadi
Javier Rojo, representante de la crítica vasca, explicó que la elección de la novela 'Antzararen bidea' (El camino de la oca), de Jokin Muñoz, responde a que «es una de las obras más interesantes publicadas» en este idioma; en ella se hace coincidir «la realidad del País Vasco actual y la Navarra de la República, en textos ricos en matices, alegando que la recuperación de la memoria histórica es el único camino de recuperar las deudas con el pasado y continuar en el futuro».
En cuanto a poesía, el premio ha recaído en 'Jainkoa harrapatzeko tanpa' (Una trampa para cazar a Dios), de Jon Gerediaga, que presenta «una poesía de carácter abstracto, con la que el autor asimila la finitud de la existencia».







