
-¿Bajan tranquilas las aguas del PP?
-Sí. Es verdad que tenemos un congreso en junio y hay reformas y renovaciones que siempre dan la sensación de movimiento. Pero hay tranquilidad absoluta.
-¿Piensa, como Alfonso Alonso, que tras la derrota electoral ha llegado el momento de modular el discurso?
-Alfonso Alonso ya ha explicado lo que quiso decir. Pero hay un resultado electoral que hay que saber analizar: ha habido un enorme fracaso del PNV, un magnífico resultado del Partido Socialista y nosotros nos hemos mantenido en unas circunstancias enormemente complicadas, con todo en contra. Lo que tenemos que hacer es seguir mandando un mensaje ilusionante a la sociedad y explicar de una forma más clara nuestros valores, a los que no debemos renunciar: un proyecto de pluralidad, convivencia, libertad y derrota del terrorismo que nos identifica como partido.
-¿Por qué cree que perdieron las elecciones?
-Sobró mucho cordón sanitario y mucho pacto del Tinell y hubo muchos medios de comunicación en contra. Hubo un clarísimo bloque de izquierdas y nacionalista opuesto al PP. En esas circunstancias, 10.300.000 votos es un magnífico resultado. No hemos ganado las elecciones pero hemos sabido mantenernos con nuestro voto de centro, mientras que el Partido Socialista se ha radicalizado para captar votos de la izquierda más radical y de los nacionalistas.
-Pero el PP aspiraba a gobernar, no a mantenerse.
-El objetivo y la vocación de cualquier partido es ganar y gobernar. Es verdad que en estas elecciones no hemos ganado; bien, ganaremos las siguientes. Soy de las que creo que hay que perseverar y ser insistente. Hay que ser tenaz. Los resultados electorales marcan tendencias, pero no dan o quitan razones. No dicen que no tengas razón, dicen que quizá, en ese momento, tu mensaje no ha llegado de la forma que tenía que llegar.
-Es verdad que tanto en el conjunto de España como en Euskadi tienen un importante suelo electoral, pero también es cierto que les sirve de bien poco. Ahora mismo en el País Vasco están fuera de las principales instituciones.
-Bueno, pero somos la tercera fuerza. Nosotros tenemos unos votos de centro-derecha que están ahí. E iremos a más.
-Y la existencia de ese voto 'anti PP' que al final ha ayudado a Zapatero a ganar las elecciones, ¿no les hace pensar que se han equivocado en algo?
-Bueno, hay voto 'anti PP' porque Zapatero se ha ocupado de fomentarlo. Pero creo que si somos capaces de hacer un análisis objetivo de lo ocurrido estos cuatro años veremos que muchos acontecimientos nos han dado la razón. Zapatero ha intentado demonizarnos y que todos vayan contra el PP.
-¿No hay nada de autocrítica?
-Claro que hay autocrítica. Hay que hacerla porque es enriquecedor, pero internamente, porque a la mínima que se hace de forma pública el adversario está encantado de cogerla para desvirtuarla. No voy a empezar a flagelarme públicamente porque tampoco hay necesidad ninguna.
-Alonso también dijo que hay que renovarse para no aparecer como algo «viejo o intransigente».
-¿Realmente alguien cree que somos viejos o intransigentes?
-Lo dijo Alonso.
-Alfonso ya lo matizó muy bien cuando explicó que hay muchos simpatizantes nacionalistas descontentos que están muy cerca de nosotros. Tenemos que hacernos atractivos para que el votante nacionalista vea en el PP una clara alternativa a 30 años de Gobierno del PNV. Tienen que vernos como somos, tienen que llegar a conocer nuestro mensaje y proyecto. Ni somos viejos ni antiguos. Sí somos intransigentes en cuestiones como la lucha antiterrorista porque hay temas en los que hay que tener una política firme. Aunque el PSE haya tenido un buen resultado electoral haciendo más políticas nacionalistas que socialistas o bailándole el agua al PNV, eso es un espejismo.
-¿Y cómo pretende atraer a votantes nacionalistas teniendo en cuenta lo sucedido los últimos años?
-Pues explicándoles de una forma atractiva y clara el mensaje. Tenemos muy claro que Euskadi forma parte de una España plural. Tenemos que aportar sensatez y serenidad y explicar a ese votante que no es más vasco el que vota al PNV, sino que es más vasco quien está pensando en un futuro de Euskadi que se cimente en la convivencia, la pluralidad y en la pertenencia clara a esa gran nación que es España.
-¿Intentar atraer a los votantes nacionalistas no es lo mismo que ha hecho el PSE y que ustedes han criticado?
-Hay una gran diferencia. El PSE está en la ola de Zapatero. No nos olvidemos de los resultados que tenía el PP vasco cuando ganaba Jose María Aznar. Y nuestros votos no procedían de IU o de EA o del nacionalismo más o menos radical. A ese escenario hay que volver. Pero es verdad que mientras no gobernemos en Madrid tenemos una dificultad añadida. Pero no debemos renunciar a nuestros valores porque, si jugase a ser nacionalista, mis electores se sentirían desconcertados.
Paciencia
-Es decir, que hay un problema de comunicación.
-Pero no porque no digamos bien las cosas, sino porque la imagen que se traslada de nosotros no suele ser la mejor. Vivimos en una sociedad en la que por ser del PP te ponen un cliché. No es cómodo ser del PP; tiene mucho mérito y demuestra una rebeldía cívica.
-Tampoco se entusiasmó demasiado con la reflexión de Antonio Basagoiti de que el PP vasco podría mantener una relación con Madrid muy parecida a la de UPN en Navarra. O lo que es lo mismo, más autonomía.
-Hablé con Antonio y él mismo reconoció que el ejemplo no estaba bien traído. Lo que nosotros queremos es ser el PP de Murcia, que tiene un porcentaje de voto del sesenta y tantos por ciento. Es nuestro objetivo político, tener un porcentaje de voto muy elevado.
-¿Pero sinceramente cree que, sin modificar el discurso, el PP puede obtener el mismo resultado en Euskadi que en Murcia o Valencia?
-Hace diez años el PP no tenía en Valencia el apoyo que tiene ahora. Las cosas no se hacen de la noche a la mañana, son resultado de un trabajo, de un esfuerzo, de una tenacidad y una perseverancia. Lo que somos en la actualidad hará que dentro de equis tiempo el PP deje de ser la tercera fuerza y pase a ser la primera. Hay que tener paciencia y seguir trabajando.
-¿Qué espera del Congreso del PP de junio?
-Se va a revalidar claramente el liderazgo de Mariano Rajoy y se van a poner las bases para alcanzar el Gobierno de la nación en 2012. Todos los cambios van a lograr que se defina claramente qué somos y qué queremos ofrecer para el conjunto de España.
-¿Espera algún otro candidato aparte de Rajoy?
-No lo creo.
-¿Ha creado problemas la designación de Soraya Sáenz de Santamaría como portavoz parlamentaria?
-No lo creo. Hubiesen puesto a quien hubiesen puesto, los medios no afines y todos los mentideros hubiesen sacado todo tipo de polémicas. Cada vez que haces un cambio genera comentarios, pero es mucho menos de lo que parece.
-Sorprende que Manuel Pizarro, uno de los fichajes estrella en la campaña electoral, quede relegado a un segundo plano.
-Por ahora, estamos en los primeros tiempos, quedan muchos cargos por asignar, vamos a ver lo que pasa. Pizarro es uno de los pesos pesados de nuestro grupo parlamentario.
-¿Habrá una gran renovación en junio?
-Seguro que habrá renovación porque habrá caras nuevas que ocuparán responsabilidades. Pero no es una renovación de cero: Soraya ya estaba antes.
-¿Tendrá el PP vasco presencia en el equipo de Rajoy que salga de ese cónclave?
-Seguro.
-Tras el congreso nacional llegará el del PP vasco, ¿habrá cambios?
-¿Hacemos primero el nacional y luego pensamos en el regional?
-No parece lo mismo que el portavoz sea Eduardo Zaplana que Sáenz de Santamaría.
--Eso depende de para quien.
-¿Y que José Antonio Alonso sea el interlocutor socialista augura una legislatura más sosegada?
-Vamos a ver, si no es un problema de quiénes sean lo portavoces, el problema son las políticas de cada uno. Estoy segura de que si estos últimos cuatro años Zapatero tuvo la intención de minar políticamente al PP, en esta legislatura va a tener la misma pretensión. Y creo que va a buscar hacerlo con fórmulas más amables. Va a ponernos todo tipo de trampas para que caigamos en esa seducción, que lo único que pretende es sacarnos del panorama político.
-Usted dirigirá la ponencia política del congreso, ¿habrá muchos cambios?
-No. Tenemos un proyecto escrito en el programa electoral y eso no se puede cambiar. Nosotros no nos reinventamos cada vez que hay un congreso, lo que hacemos es incidir o matizar algunos aspectos.
-Si Rajoy se lo vuelve a pedir, ¿se trasladará a Madrid?
-No, tengo unas elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina.
-Sobre esos comicios, ¿espera que sean en octubre o en abril?
-No lo sé, pero ya estamos preparados para explicar que somos la única alternativa al nacionalismo.







