Finalizado el debate interno sobre la docena de enmiendas que se mantenían 'vivas', del más de centenar iniciales, los casi 200 consejeros nacionales que han participado en la reunión han ratificado el reglamento por 135 votos a favor, 48 en contra y 7 en blanco.
Esta votación global, y también las de las enmiendas parciales, supone un punto de inflexión en la trayectoria vivida en los últimos años dentro de ERC, porque en esta ocasión los sectores mayoritarios que conviven en el partido, el liderado por Puigcercós y el que encabeza Carod-Rovira, han tenido la oportunidad de «medir fuerzas».
Sorpresa
El amplio margen de votos con el que ha sido aprobado el reglamento que defendían Puigcercós y Xavier Vendrell -su 'hombre fuerte' en el aparato del partido-, ha sorprendido incluso a los partidarios del actual secretario general. Sobre todo porque, interpretan, en contra de ese reglamento se han posicionado los seguidores de Carod y las dos corrientes de opinión críticas, Reagrupament.Cat y Esquerra Independentista.
Después de la reunión, la alegría y el optimismo que se reflejaba en las caras de Puigcercós y de Joan Ridao -su compañero de candidatura y portavoz de ERC en el Congreso-, eran equiparables al desánimo que cundió entre los seguidores del actual presidente del partido.







